Entre tonos grises el cielo se despide, no hay nada que decir, las lagrimas son espectadoras del fin, unas cuantas palabras y tenme aquí, aquí muy cerca del suelo, tan rápido caí, siendo de un paso un cojo más, seré parte de tu historia sin poder escribir felices por siempre, de mi parte agradecido por el dolor que siento en estos momentos, hay tanto que sentir, no del diario ahogo mis esperanzas, no siempre entrego mi corazón, no quiero que interpretes reproches en mi líneas, mas bien diría desesperación, la desesperación normal de cualquier persona que se dice enamorado, que mira a los ojos a esa mujer y sabe que es perfecta, qué no hay nada mas después de esa mirada, de esa sonrisa, de esa caricia entre dos almas, es tan difícil de explicar, dado que las emociones son infinitas y las interpretaciones aun más. Es hora de enfrentar esta realidad que desde ayer me envolvió, de saber que difícil va ser volverte a ver, que no quieres saber de un corazón, que no me sé los motivos, esos que me llenan los ojos de gotitas y los brazos de vacío.
Dedicado a una persona muy especial en mi vida, gracias kary, ah los anteriores también fueron para ti.
acepto recomendaciones...
sábado, 2 de mayo de 2009
Publicado por Rodolfo Andres elaprendiz en 8:08:00 p. m.
Etiquetas: elaprendiz, epitafios poeticos
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