Tus letras sepultan mis ojos en sueños, mis manos en tu piel resarcen el cielo, el frío escarcha mi oasis, andando flotando buscando tus brazos, dejando señales en el viento, recogiendo tus pasos, y tu misma oculta entre fruta fresca, elixir de frenesí, fabula de húmedos labios, enredos de lazos y de egos acuestas, acertijo fiel de la vida, un beso triste es el de la despedida. Silencio lúgubre como respuesta, te sé en la soledad, en el olvido y en los recuerdos del día a día, una culpa que flagela y regocija, como al abrazar a las nubes pensando en tu figura, contrastes entre la noche y el día, utopía del tenerte para siempre, que ironía, el extrañarte y tú no sentir nada todavía, esperando una lluvia en la sequía, un arco iris en tus ojos, para saber lo que sabias, ven a mí, que haces lejos, no vez que haces falta aquí en mi vida.
Un lamento
martes, 2 de septiembre de 2008
Publicado por Rodolfo Andres elaprendiz en 6:52:00 p. m. 0 comentarios
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